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El ajuste del sector inmobiliario continúa machacando los balances de las cotizadas como un martillo pilón. Y es que la crisis económica y el aumento del paro –que alcanzará el 20% el año que viene según proyecciones el FMI- siguen manteniendo la compraventa de viviendas bajo mínimos. Y ni siquiera los bajos niveles del Euríbor pueden parar la sangría de un mercado donde el grifo del crédito aún sigue cerrado. De hecho, entre los últimos informes más devastadores, la consulta RR Acuña y Asociados calcula que el precio de la vivienda bajará un 22% hasta 2011, una caída libre en la que destruirá 1,65 millones de empleo y culminará con la quiebra de tres cuartas partes de las constructoras españolas. Puede que la cifras resulten apocalípticas, pero la realidad de los datos muestra que entre las cinco grandes cotizadas que aún se mantienen en pie –sin contar a Martinsa-Fadesa- la preventa de viviendas alcanzó hasta junio los 546,57 millones de euros, un 14% menos que los 755 millones prevendidos en el mismo periodo del año anterior. Una de las caídas más acusadas se registra en Colonial, donde las preventas de viviendas alcanzan los 52,5 millones de euros a 30 de junio de 2009 (equivalentes a 135 viviendas), cantidad que supone casi un 70% menos que los 174,4 millones contabilizados en el mismo semestre del año pasado. En parte es algo normal, dado que aproximadamente un 84% de sus activos están asociados al negocio del alquiler, mientras que sólo un 16% representa el negocio residencial de promociones y suelo. Fuente: Finanzas.com
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